martes, 18 de septiembre de 2018

Una pesadilla de Pascal

Una pesadilla de Pascal

Cristóbal Camejo Linero


Me detuve en la isla de la avenida porque no podía seguir cruzándola. En ese momento el tránsito de vehículos automotores, en sentido norte, se incrementó. Han pasado ya 30 segundos desde que me detuve aquí, en la isla de la avenida, y aún no puedo pasar. Busco ver si se aproxima el último carro y no es posible, siguen apareciendo. Entre ese ver y este ahora han pasado 25 segundos. ¡Ahora llevo 1 minuto y no he podido cruzar!, ¡Es una cola de carros larga pero está movimiento continuo uniforme!, ¿Qué es esto? Calculo si puedo atravesar los carros corriendo a una determinada velocidad pero estos pasan muy rápido uno cerca del otro, y la aparición discontinua del motorizado, del camión, o un autobús, una grúa o el heladero o el ciclista no me permite predecir totalmente una estrategia. Además son tres canales y las maniobras que debería hacer son mortales. Nuevamente observo este fluir automotor y extiendo mi mirada buscando su final a unos 8 mil kilómetros. Aún distingo carros. Miro el parachoques delantero de uno y aparece el parachoques delantero del otro. Me angustio. Puede ser que si camino en sentido contrario a este fluir paso, pero no, es lo mismo, no hay ninguna abertura posible. Imagino si lo atravesara a la velocidad de la luz. Pasan 3 minutos. ¡Quiero atravesar ya la maldita calle! Es una locura que lleve 4 minutos sin poder cruzar. Esto es una imposibilidad para este mundo, no hay mente racional que lo conciba. No hay abertura, un resquicio posible, el vacío, sólo la oquedad de cada automóvil. Me agacho para examinar más de cerca y con mayor exactitud este continuo fluir de máquinas. Puedo detallar ciertas cosas. Acerco mi mano, me provoca tocar los carros, aunque sea la puerta, pero me da miedo, sé que puede ser mortal para mis dedos. También un motorizado puede aparecer de la nada y destruir mi mano. No tengo el equipo especial para hacer esta medición. Comienzo a dudar si todo esto es real. Veo a los lados de la isla, muy discretamente, para informarme si hay otro individuo que esté padeciendo lo mismo que yo. No, no está nadie esperando cruzar esta calle, ni examinándola, ni desesperándose, ni agachado, ni midiendo, ni sintiendo algún asombro. ¡Únicamente yo! Esto es evidente, aquí hay diversos elementos absurdos ocurriendo. Me duele la cabeza pero no voy a perder la razón. Para comprobar si esto es irreal, inexistente o fantasioso voy a levantar mi camisa y veré atentamente mi ombligo. Lo poetizo, busco en él todo lo que vive, todo lo que se agita, todo lo que se corresponde, el fin del espiral magnético. ¡No, no hay sentido en el poema que pienso!, ¡Es una estupidez lo que fundo!, ¡Esto es real!, ¡Esto que veo es real! Siguen pasando los malditos carros. ¿Ocasiono una reacción nuclear en cadena?, ¿la produzco? dime ¿la origino?, ¿quién puede escucharme? No creo que esta realidad pueda resistirlo. Un sostenimiento en el tiempo de fisiones que causan otras fisiones puede resquebrajar todo este inmenso absurdo y las consecuencias serían fatales para todos. Aquí en esta infinitud cada quien es orbícola, un punto y centro a su vez, pero no hay posibilidad de hacer circunferencia alguna, sería un engaño la continuidad. El poder absoluto de la esfera. Ser un acontecimiento altamente masivo y distorsionar todo lo que me circunscribe. Recuerdo lo que oculta la NASA sobre las bases extraterrestres en la luna, luego las ondas gravitacionales, a continuación los espectros que surgen en el espejo de mi cuarto, seguido a esto, poco a poco, brota el tema polémico de la conexión, con ignoradas fuentes del cosmos, que puede lograr el tercer ojo. Pienso en la pirámide invertida del ABACADABRA, Akhenatón, la espiral del petroglifo neolítico, agrego la geometría cuántica, viajes en el tiempo, plomo-materia y oro espiritual, Asimov, todo se conecta claramente pero nada, aquí no he podido cruzar esta falsedad de avenida. Oscurece. Hay luna llena y aquí se está acabando el tiempo. Un enorme lobo pronto vendrá a devorarla y los dioses comenzarán a morir. La avenida ahora está sola. Todos duermen, regresaron. El silencio es universal, cada vez más abismal. Esto es un planeta sin ninguna partícula de luz, sin forma y desértico. Aislado, me muevo de un lugar a otro, sin poder crear, preocupado por no haber llegado a donde iba.            

lunes, 10 de septiembre de 2018

La mariposa y el sueño


La mariposa y el sueño
Cristóbal Camejo Linero

a Chuang Tzu


En la primavera del año 5427 una mariposa despertó preocupada por un extraño pero intenso sueño que tuvo. Soñó que era una especie totalmente distinta a ella, pero tan imposible que su metamorfosis no podría producir, por cualquier combinatoria, una figura tan extravagante e insólita y con tanto poder. En el sueño esa forma abismal desolaba la naturaleza, desarrollaba infinitos mecanismos dirigidos a estrangular todo lo que crecía, su propósito era destruir la vida, el fuego y la muerte eran su alimento. Este poderoso reino imponía todas las formas del gris. La bestia era bípeda y se encontraba siempre de pie, pero sin alas, no se confundía con ninguna flor o árbol y declaraba, ensordeciendo la existencia, llamarse tierra, humus, hombre. La mariposa creyó ser eso, y que alguna vez lo hizo.

Ahora, en esta noche, haciendo espirales esquiva el tránsito veloz de los vehículos voladores, atraída irremediablemente por la luz de los bombillos o de la luna llena. Pero no dejó de dudar, hasta que fue fulminada, si todo había sido una pesadilla y no destruyó nada o ella es el sueño de ese monstruo.  

jueves, 6 de septiembre de 2018

Apuntes de clases sobre ficción


Apuntes de clases sobre ficción
Cristóbal Camejo Linero
 
1
T. Clancy: “¿La diferencia entre realidad y ficción? La ficción tiene mayor sentido.” Afirmar que la ficción tiene mayor sentido que la realidad pareciera un sin sentido. Es como decir que El Proceso tiene un mayor sentido sobre la justicia y la ley que los mismos conceptos racionales que se hallan definidos en la filosofía del derecho. Esta tesis de Clancy pareciera afirmar que los que manejan los conceptos racionales de justicia y ley viven con menos sentido que los que han sufrido El Proceso y Crimen y Castigo. En este mundo son más los que imponen la justicia y la ley que los que escriben novelas sobre esa imposición. ¿Lo contrario sería un sin sentido?  

2
Que la diferencia entre realidad y ficción sea vista por la cantidad de sentido origina un problema semántico para el lenguaje. Esta tesis de Clancy está afirmando que en la ficción los sentidos adquieren cambios estructurales que o no son posibles en la realidad o la realidad no los posibilita. De allí la diferencia. Tanto es así que si yo parto desde una posible posición neutral, realista, el sentido de mi argumento sería que no hay nada de “mayor sentido” pues una cosa es la realidad y otra la ficción, de esto deriva que ha habido miles de seres humanos que han vivido con sentido sin leer ficciones así como miles que han vivido con ficciones sin considerar o preocuparse o dudar si lo que hacen es ficción; el desarrollo del lenguaje en el ser humano se da porque está en la realidad no en una ficción. Pero esto es sólo una postura de las miles que podría sostener, sean neutrales o ficcionales. Así como aquella que dice que si bien es evidente que el desarrollo del lenguaje se da en la realidad ese lenguaje es una construcción de ficciones. La ficción se hace con la realidad y la realidad se hace con la ficción. No sé si al mismo tiempo, depende de la ficción que lo temporalice. 

3
Lo que Clancy dice sobre “mayor sentido” puede igualarse a mayor entendimiento en cuanto discierne las cosas. Alguien que discierna las cosas y concluya con la frase “Sólo sé que nada sé” realiza un absoluto entendimiento, pero es ficción, porque en la realidad, desde la psicología, la sociología, la antropología y la criminalística se sabe que no es posible un sujeto que sabe que nada sabe.

4
Dewey decía que el lenguaje es la suprema maravilla porque creó el reino del sentido. Si Clancy dice que la ficción, a diferencia de la realidad, tiene mayor sentido, el poema El paraíso perdido, ¿nos lleva al entendimiento total de la naturaleza originaria que perdimos? Siguiendo este juego puedo decir que es probable que hayamos perdido lo real, y sólo tenemos realidad, es decir, una cualidad, una ficción de algo.      

viernes, 31 de agosto de 2018

La habitación del tiempo


La habitación del tiempo
Cristóbal Camejo Linero


     Como un viejo marfil era la palidez de su rostro. En la brevedad de su vida nunca había visto una nave vimana, de pronto no aquí, en esta aglomeración de eventos que llamamos realidad o, específicamente hablando, en este antiguo universo que alguna vez se inició cuando explotó su cabeza en medio de la habitación. Afuera, no lejos de aquí, todavía ocurre la historia humana. Arsubanipal, en éxtasis, se encargaba de revisar y clasificar las numerosas tablillas en cuneiforme que recién habían llegado a su gran biblioteca en la ciudad asiria de Nínive; Marilyn Monroe estaba indecisa si hacía una película pornográfica y Heisenberg, metido en un electrón-laboratorio, medía la relación de indeterminación de otro electrón, esto mientras era observado a su vez, en su posición y momento lineal, por otro Heisenberg metido en un planeta. Ocurrían otras cosas más, por ejemplo, la hambruna que padecían en su casa desde hace tres meses, pero eran estas las que le interesaban.

     La nave vimana frente a él era minúscula, casi del tamaño de un protozoario, una mosca podría absorberla y hacerla desaparecer, pero no, una mosca no lo salvaría. Llegó el momento de decidir, no hay tiempo para una metamorfosis y escapar o escupir fuego mientras ataca con su espada, además ya Arcadia estaba muy retirada de este tiempo, no habría velocidad posible, ni siquiera la de la luz, para alcanzarla. Ante esta difícil situación, este héroe sólo intentó una duplicación de su rostro hasta las mil caras pero la microscópica nave espacial, emitiendo un rayo de luz índigo, lo engulló.  

     Despertó en un mundo de dos dimensiones. Quedó boca arriba, hecho extensión, sin la posibilidad de algún sentido. Tenía, en la parte superior de ese plano, un gigante acéfalo que llevaba su propia cabeza colgada en la mano derecha, mostrándola perennemente a la nada. Y alrededor, como cercándolo a ambos, una enorme serpiente que se mordía la cola. En esta bidimensionalidad, en esta portada, donde sólo es posible la longitud y la latitud, el pensamiento, con su eterna escritura e imagen, era lo único que podía tener profundidad. Decidió esa noche abrir el libro sagrado que había robado del templo. Los astros tenían la disposición indicada según la interpretación que le fue revelada de los signos inscritos en la antigua mano de piedra. Es el Libro de las Mutaciones (o de los Cambios) que yo leo. El futuro y el pasado me los han bloqueados, pero algo, un gran estallido, debe hacer una grieta en esta habitación.